lunes, 7 de marzo de 2011

La vida es un carnaval en blanco y negro

Ojalá pudiera ir los restantes 364 días del año oculto tras una máscara,
    para mostrarme solo ante quien yo quisiera,
    para poder hablar de cualquier chorrada con cualquiera, y que al siguiente al cambiar de careta ya no me reconociera,
    para esconderme de quien no quiero que me vea...

2 comentarios:

  1. Sí, en parte, a mi también me gustaría, no creas que no lo he pensado veces...pero por otra parte todo sería tan relativo...convertirse en el ser de las mil caras conlleva el hecho de poder perderse y no saber ya cúal es la tuya, la verdadera.
    En fin...sólo es mi opinión.

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  2. Los muros no mantienen a los demás fuera, sino a ti dentro.

    Esconderse detrás de una máscara no deja de ser una mentira, un engaño más. Por supuesto, puede resultar divertido jugar a ser otro por un rato, pero los disfraces no son identidades alternativas, y la realidad es que tú eres tú, con o sin careta.
    Lidia.

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