viernes, 26 de noviembre de 2010

Superman returns

          Me despertó el sonido del teléfono móvil. Era el tono que suena cuando me mandan un mensaje. Me estiré e hice memoria de cómo había llegado hasta mi cama. No recordaba nada. No sabía si estaba vivo o muerto. Misteriosamente había logrado sobrevivir al impacto con el meteorito. Me había dañado irreversiblemente, pero el impacto no había logrado acabar conmigo. Miré el contenido del mensaje “Echa a andar”. Sabia perfectamente que era una metáfora y yo de momento no tenia gana ninguna de cambiar nada de mi vida (“Mejor vivir una hermosa fantasía que vivir en una triste realidad”).

          Sin embargo, aunque era lo último que deseaba hacer, me puse en pié y eché a andar hacia el armario, abrí el primer cajón, y ahí estaba, impecable, mi traje. Cogí el traje perfectamente doblado y planchado. En ese momento, sentí que alguien me necesitaba.



Y allí me dirigí, dispuesto a que me partieran la cara una vez más...





¿Continuará?

No hay comentarios:

Publicar un comentario