Todos los delincuentes regresan al lugar del crimen. Es algo inherente a nuestra naturaleza. Casualmente volvimos a encontrarnos en el lugar en el que nos conocimos. De manera improvisada. Durante un segundo, se cruzaron nuestras miradas. Quisiste pensar que no te habia reconocido. Quise pensar que no me habias reconocido. Pasamos de largo. Bastó con todo lo que no nos dijimos. Aún llevas aquella pulsera.
Ya comprendí todo. Se feliz, donde quiera que vayas...

No hay comentarios:
Publicar un comentario