Hay veces que en el largo viaje que es nuestra vida, es necesario parar en la primera gasolinera que encontremos y repostar, descansar, tomar impulso...
En nuestro viaje, no hay ningún guión predeterminado, (o quizás si, quién sabe) cada cual elige su camino. Escoge la dirección que creas adecuada en cada momento. Acelera. Adelanta. Frena. Cambia de sentido. Coge el siguiente desvío. En definitiva, decide un camino. Pero hazlo rápido. Puede que te pases la salida correcta y que para cuando quieras volver sea demasiado tarde.
______________________________________________________
Después de este pequeño descanso que me he tomado, retomo mis memorias de la carretera. Prometo actualizar mi peculiar cuaderno de bitácora mas habitualmente.